La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha dado a conocer su visión para el paquete presupuestal del año 2026, enfatizando la importancia de no incrementar el déficit público y mantener una política de austeridad. En un contexto donde la economía global está en constante cambio, Sheinbaum ha destacado la necesidad de un enfoque responsable en la gestión de los recursos públicos, asegurando que se priorizarán las obras públicas y los programas sociales.
### Austeridad y Sostenibilidad Financiera
En su reciente declaración, Sheinbaum subrayó que el nuevo presupuesto se fundamentará en la idea de mantener un nivel de deuda razonable en relación con el Producto Interno Bruto (PIB). Actualmente, México presenta un porcentaje de deuda del 50%, uno de los más bajos entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Este enfoque busca garantizar la sostenibilidad financiera del país, evitando caer en un ciclo de endeudamiento excesivo que podría comprometer las finanzas públicas en el futuro.
La presidenta también hizo hincapié en que el presupuesto de 2026 incluirá una asignación significativa para programas sociales, que en el presente año alcanzaron los 850 mil millones de pesos. Este monto es considerado histórico, ya que representa un compromiso sin precedentes con la política social en México. Sheinbaum argumentó que la financiación de estos programas es posible gracias a la reasignación de partidas y la eliminación de gastos superfluos que caracterizaban administraciones anteriores. De esta manera, se busca no solo atender las necesidades más urgentes de la población, sino también fomentar un desarrollo más equitativo en el país.
### Inversión en Infraestructura y Obras Públicas
Uno de los puntos más destacados por la presidenta es la continuidad de las obras públicas, que abarcan desde la construcción de carreteras hasta la edificación de hospitales. Sheinbaum afirmó que, a diferencia de administraciones pasadas, no habrá «elefantes blancos»; es decir, proyectos inconclusos que se abandonan sin terminar. Este compromiso con la inversión en infraestructura es fundamental para el desarrollo económico y social del país, ya que estas obras no solo generan empleo, sino que también mejoran la calidad de vida de los ciudadanos.
La presidenta también mencionó la importancia del crecimiento económico de Estados Unidos, que ha reportado un aumento del 3.5% en su economía. Este crecimiento es relevante para México debido a la alta interdependencia entre ambas economías. La estabilidad y el crecimiento del vecino del norte pueden tener un impacto positivo en el comercio y la inversión en México, lo que a su vez podría facilitar la implementación de los planes presupuestales propuestos.
En este contexto, la administración de Sheinbaum se enfrenta al reto de equilibrar la austeridad con la necesidad de inversión en áreas críticas. La presidenta ha manifestado su confianza en que, a través de una gestión eficiente y responsable de los recursos, se podrá avanzar en la mejora de la infraestructura y el bienestar social sin comprometer la estabilidad financiera del país.
La propuesta de presupuesto será enviada al Congreso en septiembre, donde se espera un debate intenso sobre las prioridades y la asignación de recursos. La administración de Sheinbaum ha mostrado su disposición para escuchar las opiniones y sugerencias de los legisladores, buscando construir un consenso que permita avanzar en los objetivos planteados.
La política de austeridad y la inversión en programas sociales son dos pilares fundamentales de la estrategia de Sheinbaum, que busca no solo atender las necesidades inmediatas de la población, sino también sentar las bases para un desarrollo sostenible a largo plazo. La presidenta ha dejado claro que su administración está comprometida con la transparencia y la rendición de cuentas, asegurando que cada peso del presupuesto se destine a mejorar la vida de los mexicanos.
A medida que se acerca la fecha de presentación del paquete presupuestal, el interés por conocer los detalles y las implicaciones de estas decisiones se intensifica. La administración de Sheinbaum se encuentra en un momento crucial, donde las decisiones que se tomen no solo afectarán el presente, sino también el futuro del país.