El ‘chino facha’ abrirá un nuevo bar en Madrid que se llamará ‘Una, grande y libre’

El ‘chino facha’ abrirá un nuevo bar en Madrid que se llamará ‘Una, grande y libre’

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Ni una semana le ha durado el malestar al hostelero Chen Xiangwei, conocido popularmente como chino facha. Tras conocer que los dueños del local que regenta no pensaban renovarle el alquiler -”porque ‘no quieren fachas’ en su edificio”, esgrime- Xiangwei no ha parado en estos días hasta dar con una alternativa de forma que en las próximas semanas tiene previsto
abrir Una, grande y libre‘. Así es como se llamará el bar que espera inaugurar antes de verano en las inmediaciones del centro comercial Plaza Río 2 de Madrid y que mantendrá la “misma esencia” que el actual.

La fascinación del hostelero asiático con el régimen franquista es tal, que su propio hijo se llama Franco Chen, su perro Felipe VI y es Caballero de Honor de la Fundación Francisco Franco.





El todavía encargado del Bar Oliva,ha explicado que la “solución” que le propusieron los propietarios para mantener el contrato era una subida del alquiler de 1.500 euros a 5.000 euros más IVA al mes, algo que ha criticado Chen al subrayar que durante este periodo ha realizado reformas del establecimiento en dos ocasiones y que con el anterior dueño “no tenía ningún problema”. “Me parece muy mal que me cierren el negocio por discriminación ideológica”, se queja.


La pugna viene de finales de 2019. De hecho el contrato finalizó el pasado mes de noviembre y, desde entonces, está pagando una subida de 200 euros al mes, prorroga que finalizará el próximo 1 de abril.

A partir de esta fecha, se someterá a una sanción de 100 euros al día si continúa ocupando el espacio, pero para entonces espera tener listo su nuevo local que ha comprado en la calle Matilde de Gayo número 7, un proyecto con el que lleva “mucho tiempo de papeleo”.

La cafetería Oliva se ubica en la calle Antonio López en confluencia con la glorieta de Cádiz y su fachada está pintada con los colores de la bandera de España. En su interior hay diversa simbología que rememora al dictador Francisco Franco.





Se trata de una decoración que atrae la visita de centenares de curiosos que cada fin de semana abarrotan un bar que, gastronómicamente hablando, es famoso por sus desayunos. La imagen de Franco está por doquier, también los símbolos de Falange o la polémica bandera del águila; junto a uniformes de la Guardia Civil o la Policía Nacional. También regala calendarios a sus parroquianos y tiene merchandising junto a la caja, por si alguien quiere llevarse un recuerdo.


“Me parece muy mal que me cierren el negocio por discriminación ideológica”















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