El aclamado director mexicano Guillermo del Toro ha presentado su esperada adaptación de ‘Frankenstein’ en el 82.º Festival Internacional de Cine de Venecia, una obra que ha tardado tres décadas en materializarse. La película ha sido recibida con entusiasmo y emoción, destacando la profundidad de su narrativa y la relevancia de sus temas en la actualidad. En una conversación exclusiva, Del Toro compartió sus reflexiones sobre el proceso creativo detrás de esta obra maestra, así como su perspectiva sobre la inteligencia artificial y su relación con la humanidad.
La historia de ‘Frankenstein’, basada en la novela clásica de Mary Shelley, ha sido reinterpretada por Del Toro, quien la describe no como una película de terror, sino como una conmovedora historia de amor. En sus palabras, «una cinta que dice que sólo los monstruos juegan a ser Dios no podía llegar en mejor momento». Esta afirmación resuena en un mundo donde la tecnología y la ética se entrelazan de maneras complejas, y el director ha logrado plasmar esta dualidad en su obra.
### Un viaje de tres décadas hacia la creación
El camino hacia la realización de ‘Frankenstein’ ha sido largo y lleno de desafíos. Del Toro ha estado trabajando en esta adaptación desde hace 30 años, y cada paso del proceso ha sido una oportunidad para reflexionar sobre su propia vida y su relación con su padre. En la conferencia de prensa, el director reveló que, si hubiera realizado esta película en su juventud, habría abordado la historia desde la perspectiva de un hijo. Sin embargo, al haber crecido y convertirse en padre, su enfoque ha cambiado, permitiéndole explorar temas de paternidad y legado de una manera más profunda.
«Me di cuenta de que esa era la historia que quería contar», explicó Del Toro. La película no solo se centra en la creación del monstruo, sino también en la relación entre el creador y su creación, un tema que ha resonado a lo largo de la historia del cine. Esta exploración de la paternidad y la identidad se convierte en el núcleo emocional de la narrativa, haciendo que la historia sea relevante tanto para el público contemporáneo como para las generaciones futuras.
El director también destacó la importancia de la música en la película, compuesta por Alexandre Desplat. La música juega un papel crucial en la creación de la atmósfera y en la evocación de emociones, y Del Toro se mostró orgulloso de cómo la banda sonora logró tocar su corazón durante el proceso de montaje. «Soy mexicano y no puedo evitar emocionarme hasta las lágrimas», comentó, reflejando su conexión personal con la historia que ha creado.
### Reflexiones sobre la tecnología y la creatividad
En un mundo donde la inteligencia artificial está cada vez más presente, Del Toro no teme a la tecnología, sino que expresa su preocupación por la «estupidez natural». Esta declaración subraya su creencia de que la creatividad humana y la capacidad de contar historias son insustituibles, incluso en la era digital. «Creo que hay tantos recursos narrativos ahora que son aburridos», afirmó, sugiriendo que la tecnología, si bien útil, puede dificultar la narración auténtica.
El director también reflexionó sobre cómo las fábulas y parábolas pueden servir como herramientas poderosas para abordar temas contemporáneos. A través de su trabajo, busca provocar la reflexión en el público, utilizando elementos de cuento de hadas y terror para explorar cuestiones más amplias sobre la condición humana. «A través de fábulas hablo de historias que hablan del presente», afirmó, enfatizando su deseo de conectar con la audiencia en un nivel más profundo.
La presentación de ‘Frankenstein’ en Venecia ha dejado una impresión duradera, no solo por su calidad cinematográfica, sino también por la relevancia de sus temas. La película invita a los espectadores a cuestionar su relación con la tecnología, la paternidad y la identidad, todo mientras se sumergen en una narrativa rica y emocional. Con su visión única y su enfoque personal, Guillermo del Toro ha logrado crear una obra que no solo entretiene, sino que también invita a la reflexión y al diálogo sobre los desafíos de la humanidad en el siglo XXI.