Madrid de Puente a Puente: El primer puente «no medieval» de Madrid

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¡Os proponemos un recorrido por la historia de los Puentes más Importantes, Artísticos y Curiosos de Madrid!

Aprovechando nuestra actual situación de confinamiento, en este artículo trataremos de realizar un viaje con la imaginación y dejarnos llevar de punta a punta de nuestra ciudad recorriendo los puentes más interesantes de Madrid. Aquellos que, por una u otra razón, han marcado y seguirán marcando (esperamos que por mucho tiempo), nuestra historia como Urbe y nuestras propias vidas como ciudadanos que los han transitado en numerosas ocasiones.

Evidentemente, no podrán faltar en nuestro recorrido nuestros dos puentes principales: el de Segovia y el de Toledo. Ambos son los más antiguos que aún permanecen en pie en Madrid ciudad, los más recorridos, frecuentados y conocidos por todos nosotros, y a los que dedicaremos un apartado considerable. Pero, como este viaje lo realizaremos con la imaginación y para ello no nos importan las distancias, visitaremos también puentes tan distantes (y en algunos casos tan desconocidos) como el de la Culebra, el Puente de Hierro del Parque del Capricho o el Puente de la Reina Victoria. Y, junto a ellos, algunos ejemplos innovadores completamente como el ya célebre Puente de Arganzuela o el Histórico Puente del Rey.

Puente del Rey
Puente del Rey

Así que sin más, poneos las zapatillas (de estar por casa), y comencemos nuestra ruta!!

EL PRIMER PUENTE “NO MEDIEVAL” DE MADRID

Corría el año de 1574, Madrid ya era capital de todas las Españas, y su población se había más que duplicado en poco menos de 10 años. De pronto, nuestra ciudad se había convertido en un hervidero de idas y venidas, en centro de comercio e intercambios intensísimo. A Madrid llegaban nobles, altos señores, burgueses en busca de riquezas, artesanos, comerciantes, pajes, servidores, embajadores de otros reinos, criados, lacayos… y toda clase de gentes que invadían una ciudad básicamente agrícola.

Hay que apuntar que el lugar donde actualmente se encuentra el puente de Segovia ya tuvo numerosos puentes en diferentes épocas, que no solo eran utilizados por gentes de fuera de la ciudad sino que eran usados diariamente por campesinos de nuestra propia urbe para salvar el caudal del Manzanares y ocuparse de sus tierras y sembrados en la otra orilla del rio. Si bien, señalaremos también que todos estos puentes, más o menos consistentes, siempre tuvieron una característica común: en el centro de su tablero, la superficie tenía un recurvado que lo elevaba, con lo cual era imposible ver desde un cabo del puente el otro extremo. Eran puentes a la usanza medieval, y como tales se cobraba el “pontazgo” o impuesto por pasar por ellos.

Puente de Segovia

Pero el puente iniciado en su construcción en 1574 y finalizado en 1584 ya no era medieval, y por tanto su superficie era completamente lisa, como el actual. Y su constructor no fue un cualquiera: Juan de Herrera. Si bien Gaspar de Vega también participó en su proyecto, fue Juan de Herrera, el constructor entre muchas otras obras del Monasterio del Escorial, el que realizó la obra en origen. Su estilo por tanto es manierista con peculiaridades españolas, también llamado escurialense o herreriano por lo ya citado anteriormente en cuanto a su autor. Podríamos decir que es bastante sobrio en su construcción, sin apenas aditamentos decorativos (a excepción de unas grandes bolas de granito en su pretil, a juego con las del Escorial) y con 9 ojos con arcos de medio punto por los que atraviesa el curso del Manzanares. Como curiosidad señalaré algo que sucede con todos los puentes de una cierta entidad: por el lado que mira a Príncipe Pio, en alternancia con los arcos encontramos unas estructuras de perfil triangular llamadas tajamares; en el lado que mira hacia el Calderón vemos en la misma situación unas estructuras redondas mucho más suaves. La razón es sencilla: los tajamares se colocan siempre de donde viene la corriente para cortar la fuerza del agua y que no erosione demasiado la estructura del puente.

Debe citarse también que son muchas las reparaciones y restauraciones que ha sufrido este puente, consecuencia del paso del tiempo (no en vano son ya casi 450 años los que tiene) y las vicisitudes históricas que ha sufrido: una primera en 1682, otra en 1696, otras dos llevadas a cabo por Pedro de Ribera ya iniciado el siglo XVIII y otra bastante importante de hace apenas 30 años cuando se adecuó su estructura al trazado de la M30. Pero quizás la más importante fue la que se proyectó en tiempos de la Segunda República y se llevó a cabo ya en la Posguerra, por razones evidentes, ya que en tiempos de la Guerra Civil también el Puente fue muy afectado por la contienda. En esta reparación se decidió abrir el puente en dos y ensanchar su estructura casi cuatro veces su tamaño original (de 8,65 a 31 metros), para hacerlo más que apto al tráfico rodado.

Puente de Segovia. Detalle de como partieron la estructura del puente en el interior del arco

Pero la última curiosidad de la que hablaremos tiene que ver con su nombre. Parece obvio que recibe su nomenclatura debido a ser la continuación de la Calle de Segovia. Pero, este puente no conduce a Segovia sino a Extremadura y a Portugal. En mapas y planos antiguos de la ciudad de Madrid se denomina este Puente como la Puente Segoviana, y quizás esto nos ayude más a averiguar el asunto. Cuando la ciudad de Madrid cayó de forma definitiva en manos cristianas, las regiones de su entorno quisieron repartirse su territorio y su alfoz (zonas de alrededor) y los segovianos acudieron prestos, fundando muchas poblaciones en el Sur de Madrid. Prueba de ello es que Navalcarnero perteneció oficialmente a Segovia hasta 1627. Así pues, este era el puente por el que iban “los segovianos”, pero no a su tierra más allá de la Sierra, sino a los pueblos que les pertenecían en el Sur.

Post redactado por Álvaro Llorente para Espacio Madrid.
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Experto en Historia de Madrid, guía turístico con 8 años de experiencia y amplios conocimientos de Arte e Historia. Recorre Madrid con él y descubre nuestra ciudad de una forma diferente. Puedes contactarle en su mail: [email protected] y ampliar más información sobre sus rutas y cursos que realiza en http://www.madridenlapalmadetumano.com/conocer-madrid.html.

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Autor:
Soy un Historiador enamorado de Madrid, de sus rincones, calles, historias y leyendas. Llevo más de 10 años como Guía de Madrid, realizando rutas, explicando museos y mostrando lo mejor y más interesante de mi ciudad a quien me quiera acompañar y escuchar.

Desde hace un tiempo colaboro con Espacio Madrid redactando Artículos de Historia y Curiosidades de Madrid, realizando Visitas Guiadas Gratuitas y haciendo intervenciones de radio en M21, la radio de Ayuntamiento de Madrid.

Por otro lado, trabajo con mis socios en Cursos de Conocer Madrid, para profundizar más en el conocimiento de nuestra ciudad. Si quieres contactar conmigo, puedes hacerlo a través de mi correo electrónico [email protected] o de nuestra web www.madridenlapalmadetumano.com.