Monasterio presenta sus alegaciones ante el COAM por las acusaciones de falsedad y estafa

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Rocío
Monasterio ha agotado el plazo
que tenía y este viernes ha presentado, sobre la bocina, sus alegaciones a la denuncia por presuntas
irregularidades
en su actividad profesional presentada por el doctor arquitecto y concejal de Más Madrid José Manuel Calvo interpuso ante el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM).

En dicho documento, la portavoz de Vox en la Asamblea de Madrid pone de manifiesto la legalidad de “todos sus proyectos” y ha denunciado en un comunicado “la falsedad de todas las informaciones publicadas sobre su trabajo como arquitecto en el diario ‘El País’“ y que, a su juicio, Calvo ha utilizado “de forma torticera”. Así, Rocío Monasterio quiere constatar, de esta forma, que “jamás ha firmado como arquitecto colegiado, antes de serlo, ningún proyecto que exigiera tal condición”.









El futuro de Monasterio no está nada claro dado que tanto el Ayuntamiento de Madrid como el Colegio de Aparejadores han constatado irregularidades en la documentación que presentaba Monasterio en sus obras, cuando todavía no era arquitecta. Un dato sobre el que
también mintió
.

El título de arquitecta conlleva una serie de atribuciones exclusivas para la redacción y control de proyectos, recogidas en la Ley de Ordenación de la Edificación (LOE), y entre las cuales figuran la capacidad de asumir ciertas responsabilidades -civiles y penales- por la especial relevancia económica y de seguridad que implica el ejercicio de la profesión.

“Va a ser difícil que justifique que firmó planos sin ser arquitecta, un hecho grave pero menos grave que firmar una certificación de obra, un documento que sólo puede firmar un arquitecto colegiado con plena capacitación que Monasterio no tenía hasta 2009 y que ella parece que firmó en 2004”, ha declarado Calvo a La Vanguardia.

A pesar de ello, la portavoz de Vox se ha arrogado el papel de víctima. “Quien suscribía dichas actuaciones manipuladas por el citado medio de comunicación era la sociedad ‘Rocío Monasterio y Asociados S.L.’ (RMA), una entidad que contrataba al personal técnico correspondiente para responsabilizarse de todas aquellas intervenciones para las que era necesario estar habilitado”, han expuesto en el comunicado.










Monasterio insiste en que la información sobre su currículum profesional ha sido tergiversada





Rocío Monasterio ha incidido en que “ninguno de sus trabajadores ha cometido ninguna ilegalidad en ninguno de sus proyectos”, pese a lo que, “una vez más, de forma interesada, han insinuado algunos medios en los últimos días tergiversando, de nuevo, sus palabras”.

Por último, la líder de Vox en Madrid ha lamentado “la manipulación interesada de algunos medios de comunicación para atacar su honor, así como los intereses espurios del concejal José Manuel Calvo y de su formación, Más Madrid, a la hora de interponer dicha queja, que no hace sino faltar el respeto al COAM ya que responde única y exclusivamente a una rivalidad política que nada tiene que ver con la profesión de arquitecto”.

El COAM admitió el recurso presentado por Más Madrid contra Monasterio y le solicitó que presentara alegaciones ante la denuncia de posibles irregularidades en actuaciones urbanísticas. Así, aceptó el recurso de Calvo sobre el archivo inicial que decretó el COAM que, en un primer momento, manifestó que este asunto no podía ser objeto de expediente disciplinario”, sin perjuicio de “reproche” que “en su caso y de ser acreditados, merecieran en otros ámbitos”.









Aparte de esta actuación ante el Colegio de Arquitectos, Más Madrid registró ante la Fiscalía Provincial de Madrid contra la portavoz de Vox en la Asamblea por la presunta comisión de delitos de falsedad documental y estafa en relación a la presunta “falsificación” de un visado del Colegio de Aparejadores en 2005 para los planos de las obras de reforma de un loft del presentador
Arturo Valls.

El caso de Monasterio ha puesto el foco en el COAM destapándose otra polémicas en la que está envuelta su decana. Un paseo por el Colegio ha permitido a La Vanguardia recabar varias críticas por la contratación de una arquitecta cercana para un puesto de poder. Concretamente la de Elena Sarabia, quien ,ocupó un importante puesto en el decanato anterior, y para quien fue creada el área de dirección de “la oficina del decano”.

Estas reticencias del resto de compañeros se suman a la
tibieza
con la que Hermida ha actuado hasta la fecha en lo referente al caso Monasterio al archivar una primera denuncia por intrusismo contra la dirigente de Vox alegando que el colegio “solo investiga a sus miembros”.


La decana del COAM, criticada por su tibieza en este caso, está en el punto de mira por una contratación irregular
















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