En el panorama financiero mexicano, Banorte se ha consolidado como un actor clave en el sector de infraestructura. Su director general, Marcos Ramírez Miguel, ha destacado que el verdadero desafío no radica en la disponibilidad de recursos para prestar, sino en la demanda de proyectos que sean bien estructurados y bancarizables. Esta perspectiva subraya la importancia de contar con iniciativas que no solo sean viables, sino que también se alineen con las expectativas de los inversionistas y las instituciones financieras.
La especialización de Banorte en infraestructura ha sido un pilar fundamental en su estrategia. Ramírez Miguel enfatiza que el banco está preparado para absorber la demanda de financiamiento, siempre que los proyectos cumplan con los criterios necesarios. «No hay un problema en nuestra oferta de dinero, lo hay del lado de la demanda», afirmó. Esta declaración refleja la necesidad de que los proyectos presenten un sólido plan de negocio y un análisis de riesgos que convenza tanto a los sistemas de crédito del banco como a sus inversionistas.
### La Optimización de Proyectos y la Colaboración con el Gobierno
Un aspecto crucial que Ramírez Miguel ha mencionado es la colaboración entre Banorte y el gobierno, específicamente con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Esta relación se ha materializado en el Plan México, que busca impulsar el desarrollo de infraestructura en el país. La presidenta ha estado en contacto con la Asociación de Bancos de México (ABM) para discutir cómo hacer que los proyectos sean más accesibles y bancarizables. Esta apertura al diálogo ha permitido identificar obstáculos y áreas de mejora en la tramitación de proyectos, lo que podría facilitar su desarrollo.
Ramírez Miguel ha señalado que se requieren inversiones en gasoductos, carreteras, aeropuertos y puertos, elementos esenciales para el crecimiento de la infraestructura en México. La banca, en este contexto, está dispuesta a contribuir con los recursos necesarios para llevar a cabo estos proyectos. La visión de Banorte es clara: convertirse en el banco de la infraestructura, apoyando iniciativas que sean viables y que generen un impacto positivo en la economía del país.
El optimismo de Ramírez Miguel sobre el futuro económico de México es palpable. A pesar de los desafíos internos y globales, él cree que el país está en un «momento dulce» que podría llevar a un crecimiento del PIB de hasta 4.0 por ciento, superando las expectativas anteriores. Este crecimiento se verá impulsado por eventos como el Mundial de Fútbol 2026, que se celebrará en varias ciudades mexicanas, y que se espera que aporte entre 0.3 y 0.5 por ciento al PIB.
### Digitalización y el Futuro de Banorte
En un mundo cada vez más digitalizado, Banorte no se queda atrás. Ramírez Miguel ha enfatizado que el banco está en un proceso continuo de digitalización, posicionándose como uno de los líderes en este ámbito en México. La distinción entre un banco físico y uno digital es, según él, más mental que real, ya que ambos operan bajo la misma licencia. «Cuando dicen que no somos un banco digital, yo digo que somos el banco digital más fuerte que hay», afirmó, resaltando la diversidad de servicios que ofrece Banorte, desde cajeros automáticos hasta atención al cliente a través de call centers y sucursales físicas.
La digitalización no solo se trata de ofrecer servicios en línea, sino de crear una experiencia integral para el cliente. Banorte busca demostrar que es un banco universal que puede atender las necesidades de todos sus clientes, independientemente de su preferencia por los servicios digitales o tradicionales. Esta estrategia es fundamental en un entorno donde los consumidores buscan cada vez más soluciones rápidas y eficientes.
Además, el banco está en proceso de autorización para la venta de su banco digital Bineo a Clearscope Holdings, una subsidiaria de la Fintech Klar. Este movimiento es parte de la estrategia de Banorte para fortalecer su posición en el mercado digital y adaptarse a las tendencias emergentes en el sector financiero.
Ramírez Miguel concluye que el futuro de Banorte está en ser un banco inclusivo que no solo se enfoque en el crecimiento económico, sino que también busque bancarizar a más personas y empresas en México. La visión es clara: un banco que no solo financie proyectos, sino que también impulse el desarrollo económico y social del país, creando un entorno más favorable para todos los actores involucrados.
En resumen, Banorte se presenta como un banco comprometido con el desarrollo de infraestructura y la digitalización, con una visión optimista sobre el futuro económico de México. La colaboración con el gobierno y la atención a las necesidades de los inversionistas son elementos clave en su estrategia, mientras que la digitalización se convierte en un pilar fundamental para su crecimiento y adaptación en un mundo en constante cambio.
