La construcción de un nuevo Centro de Reinserción Social (Cereso) en el municipio de Tasquillo, Hidalgo, ha generado un fuerte rechazo entre los habitantes de la localidad. A pesar de que el presupuesto del estado para el ejercicio fiscal 2026 no contempla recursos específicos para este proyecto, la preocupación de los pobladores persiste. En este contexto, se han llevado a cabo manifestaciones pacíficas que reflejan el descontento de la comunidad ante la posibilidad de que se edifique un nuevo penal en su territorio.
La presidenta de la Comisión de Seguridad Ciudadana y Justicia del Congreso del Estado, Mónica Leanett Reyes Martínez, ha declarado que el presupuesto no incluye partidas para la construcción de un nuevo Cereso. Sin embargo, los habitantes de Tasquillo sostienen que el proyecto fue presentado como prioritario, lo que ha intensificado su oposición. La diputada Cynthia Citlali Delgado Mendoza también ha confirmado que no se ha etiquetado ningún recurso para este fin, enfatizando que el presupuesto en materia de seguridad asciende a más de tres mil millones de pesos, pero no incluye la edificación de un nuevo centro penitenciario.
### La Voz de la Comunidad: Marchas y Demandas
El pasado 9 de enero, los habitantes de Tasquillo se manifestaron en una marcha pacífica, expresando su rechazo a la construcción del Cereso. Durante esta movilización, los pobladores exigieron que, en lugar de un nuevo penal, se destinen recursos a la construcción de universidades, hospitales y la creación de fuentes de empleo. La comunidad argumenta que la edificación de un Cereso no solo afectaría la seguridad y calidad de vida en la región, sino que también desviaría recursos que podrían ser utilizados para mejorar la infraestructura educativa y de salud.
La diputada Reyes Martínez ha reiterado que, aunque el proyecto de un nuevo Cereso fue presentado como prioritario, no se ha asignado un presupuesto específico para su construcción. Esta falta de claridad ha generado incertidumbre entre los pobladores, quienes temen que la situación cambie y que el proyecto avance sin el debido consenso de la comunidad.
El 12 de enero, los habitantes de Tasquillo volvieron a manifestarse, reafirmando su postura en contra de la construcción del nuevo penal. En respuesta a las protestas, la Secretaría de Seguridad Pública estatal emitió un comunicado en el que se señala que el proyecto se encuentra en una fase de análisis y estudio especializado. La dependencia aseguró que cualquier decisión se tomará considerando las condiciones sociales y geográficas del municipio, así como las necesidades del sistema penitenciario en el estado.
### La Situación Penitenciaria en Hidalgo
La problemática del sistema penitenciario en Hidalgo es compleja. Según el informe más reciente de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo (CDHEH), hay un total de cinco mil 936 personas privadas de libertad en los 12 Centros de Reinserción Social y el Centro de Internamiento para Adolescentes. Esta cifra pone de manifiesto la necesidad de abordar la situación de los penales en la región, que, según el secretario de Seguridad Pública estatal, Salvador Cruz Neri, no cumplen con la normatividad vigente.
En una comparecencia ante los diputados locales, Cruz Neri mencionó que se está trabajando en un proyecto para agrupar los penales de la región del Valle del Mezquital, aunque no se especificó en qué municipio se llevaría a cabo. Esta propuesta ha generado expectativas sobre una posible mejora en las condiciones de los centros penitenciarios, pero también ha suscitado inquietudes sobre la construcción de un nuevo Cereso en Tasquillo.
La comunidad de Tasquillo ha dejado claro que su prioridad es el bienestar social y la seguridad de sus habitantes. La construcción de un nuevo penal podría tener un impacto negativo en la percepción de seguridad y en la calidad de vida de la población. Por ello, los habitantes han solicitado que se prioricen proyectos que beneficien directamente a la comunidad, como la creación de espacios educativos y de salud.
La situación en Tasquillo es un reflejo de un problema más amplio que enfrenta el estado de Hidalgo en relación con su sistema penitenciario. La falta de recursos y la necesidad de mejorar las condiciones de los centros de reinserción social son temas que requieren atención urgente. La comunidad ha tomado la iniciativa de alzar su voz y exigir que se escuchen sus demandas, lo que pone de manifiesto la importancia de la participación ciudadana en la toma de decisiones que afectan su entorno.
A medida que avanza el análisis del proyecto del nuevo Cereso, será fundamental que las autoridades consideren las opiniones y preocupaciones de los habitantes de Tasquillo. La construcción de un penal no debe ser vista como una solución a los problemas de seguridad, sino como parte de un enfoque integral que contemple la rehabilitación y reinserción social de las personas privadas de libertad, así como el desarrollo de la comunidad en su conjunto. La lucha de los pobladores de Tasquillo es un ejemplo de cómo la ciudadanía puede influir en las decisiones gubernamentales y exigir un futuro más prometedor para su región.
