El sarampión, una enfermedad que había sido prácticamente erradicada en México desde 1995, ha comenzado a resurgir como una amenaza significativa para la salud pública. Este fenómeno se ha visto impulsado por una alarmante caída en las tasas de vacunación, lo que ha permitido que el virus vuelva a circular entre la población. Investigaciones recientes del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) han revelado que la cobertura vacunal ha disminuido drásticamente, lo que ha creado un entorno propicio para la reaparición de esta enfermedad altamente contagiosa.
### La Caída de la Cobertura Vacunal
En 2012, México alcanzó una cobertura vacunal del 95% en todos los grupos de edad, un nivel considerado necesario para mantener la inmunidad colectiva. Sin embargo, para 2022, esta cifra había caído a niveles preocupantes, especialmente entre los adultos jóvenes. Según el estudio del INSP, solo el 63% de las personas entre 20 y 29 años estaban adecuadamente vacunadas. Esta tendencia es alarmante, ya que los adultos son más móviles y socialmente activos, lo que aumenta el riesgo de transmisión del virus.
Los datos revelan que la cobertura vacunal en niños menores de cinco años también ha disminuido, alcanzando solo el 82.4%, muy por debajo del umbral del 95% necesario para la inmunidad de rebaño. Esta situación no solo pone en riesgo a los adultos jóvenes, sino que también afecta a los niños, quienes son más vulnerables a las complicaciones graves del sarampión.
La disminución de la vacunación ha sido atribuida a varios factores, incluyendo la desinformación sobre las vacunas, la pandemia de COVID-19 y la falta de acceso a servicios de salud. La percepción errónea de que el sarampión es una enfermedad que solo afecta a los niños ha llevado a muchos adultos a descuidar su propia inmunización, lo que ha resultado en un aumento de casos en este grupo etario.
### El Aumento de Casos y la Respuesta Sanitaria
En el periodo de 2025 a 2026, México ha reportado un total de 7,909 casos confirmados de sarampión y 27 defunciones. Solo en las últimas 24 horas, se han registrado 107 nuevos contagios, lo que indica que el país se encuentra en un momento crítico para controlar los brotes activos. Las autoridades sanitarias han advertido que, si no se toman medidas inmediatas, México podría perder su estatus de país libre de sarampión.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha enfatizado la importancia de la vacunación, señalando que ha evitado más de 60 millones de muertes a nivel mundial entre 2000 y 2023. La estrategia para detener la reemergencia del sarampión en México se basa en recuperar las tasas de vacunación a niveles del 95% mediante la administración de dos dosis de la vacuna SRP (sarampión, rubéola y paperas).
Para abordar esta crisis, el gobierno mexicano ha implementado una estrategia dual que incluye la recuperación de la vacunación en niños y la administración de la vacuna SR en adolescentes y adultos jóvenes que no han completado su esquema de vacunación. Las dosis están disponibles en todas las instituciones del sector salud, incluyendo el IMSS, ISSSTE y centros de salud estatales. Además, se ha habilitado un número telefónico (079) para que la población pueda consultar los puntos de vacunación más cercanos.
Es crucial que la población revise su Cartilla Nacional de Salud, especialmente aquellos adultos entre 20 y 49 años, y acuda al centro de salud más cercano para completar su esquema de vacunación. Las autoridades han hecho un llamado urgente a aquellos que no tienen registro de haber recibido las dos dosis de la vacuna contra el sarampión para que se vacunen de inmediato.
La inmunización no es solo un acto individual; es un compromiso colectivo que protege a los más vulnerables, incluidos los bebés que aún no pueden ser vacunados y las personas inmunocomprometidas. La reaparición del sarampión es un recordatorio de la importancia de mantener altas tasas de vacunación para proteger a toda la comunidad.
En resumen, el resurgimiento del sarampión en México es un problema serio que requiere atención inmediata. La caída en la cobertura vacunal ha permitido que el virus vuelva a circular, poniendo en riesgo a millones de personas. La vacunación es la herramienta más efectiva para combatir esta enfermedad y es responsabilidad de todos asegurarse de que están protegidos y de que sus seres queridos también lo estén. La salud pública depende de la acción colectiva y de la voluntad de cada individuo de participar en la protección de la comunidad.
