En un movimiento sin precedentes, agricultores y transportistas de México llevaron a cabo una serie de bloqueos en 23 estados del país, incluyendo accesos a la Ciudad de México, en un esfuerzo por llamar la atención del gobierno federal sobre sus demandas insatisfechas. Este fenómeno, que se ha intensificado en los últimos años, refleja la creciente frustración de estos sectores ante la falta de apoyo y la inseguridad que enfrentan en su día a día. Las movilizaciones, organizadas por el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FNRC), el Movimiento Agrícola Campesino y la Asociación Nacional de Transportistas, se llevaron a cabo el 24 de noviembre de 2025, y continuaron en varias regiones hasta el cierre de la edición de este informe.
Las razones detrás de estas protestas son múltiples y complejas. Por un lado, los agricultores han expresado su descontento por el abandono del campo, la falta de apoyos para enfrentar la caída de precios provocada por las importaciones y su rechazo a la Ley de Aguas propuesta por el gobierno. Por otro lado, los transportistas han denunciado la inseguridad en las carreteras, donde son víctimas de asaltos, extorsiones y homicidios, a menudo perpetrados por grupos criminales o incluso por miembros de las fuerzas policiales.
### La Dimensión de las Protestas
Las movilizaciones han tenido un impacto significativo en la movilidad y las actividades cotidianas de la población. En el Estado de México, por ejemplo, los transportistas lograron bloquear diversas vialidades durante casi nueve horas, lo que generó un caos en el tránsito. A pesar de que algunos bloqueos fueron levantados en horas de la tarde, otros continuaron en estados como Chihuahua, Durango, Guanajuato, Jalisco, Michoacán y Tlaxcala, donde los agricultores de frijol advirtieron que no cesarían hasta obtener respuestas concretas del gobierno.
En Jalisco, las protestas tomaron un giro más radical, con el cierre de tramos carreteros y la toma de la presidencia municipal de Ciudad Guzmán. Las clases en varias sedes de la Universidad de Guadalajara fueron suspendidas debido a la situación. En el puerto de Manzanillo, Colima, las garitas aduanales también fueron cerradas, afectando el comercio y la logística en la región.
Los agricultores de Baja California y otros estados también se unieron a las protestas, bloqueando carreteras clave y exigiendo la atención del gobierno a sus demandas. Las manifestaciones no solo se limitaron a las carreteras, sino que también incluyeron acciones en aduanas y casetas de peaje, lo que demuestra la determinación de estos sectores por ser escuchados.
### Demandas Específicas y Reacciones del Gobierno
Entre las demandas más urgentes de los agricultores se encuentra la necesidad de frenar las importaciones de maíz de Estados Unidos, Brasil y Argentina, así como la apertura de bodegas gubernamentales para la compra de su producción. Los campesinos indígenas nahuas de Guerrero, por su parte, han exigido atención a sus necesidades específicas, bloqueando carreteras en su región para visibilizar su situación.
La Secretaría de Gobernación, en un comunicado posterior a las protestas, informó que se registraron 29 bloqueos en 17 estados, con un total de 17 cierres totales y 12 parciales. La dependencia reconoció que las manifestaciones generaron afectaciones a la ciudadanía en diversas áreas, incluyendo actividades laborales, académicas y de salud. Sin embargo, también se destacó que solo una agrupación transportista se manifestó, mientras que otras se deslindaron de las movilizaciones, lo que sugiere una falta de unidad en la representación de estos sectores.
El diálogo entre los transportistas y productores con el gobierno ha comenzado, aunque las declaraciones de algunos líderes han calificado de «desafortunadas» las respuestas iniciales de las autoridades. Este diálogo es crucial para encontrar soluciones a largo plazo que aborden las preocupaciones de estos sectores y eviten futuras movilizaciones.
Las protestas de agricultores y transportistas no solo son un reflejo de la crisis que enfrentan, sino también un llamado urgente al gobierno para que tome medidas efectivas que garanticen la seguridad y el bienestar de quienes sostienen la economía del país. A medida que las negociaciones avanzan, la atención del público y de los medios de comunicación se centra en cómo el gobierno responderá a estas demandas y si se implementarán cambios significativos en las políticas que afectan a estos sectores vitales.
