La reciente reforma aprobada por el Congreso de Hidalgo, que permite a las corporaciones policiales de los 84 municipios colaborar con el Ministerio Público en la investigación de delitos, marca un cambio significativo en la forma en que se aborda la seguridad en el estado. Esta modificación legal, que se formalizó el 4 de febrero de 2026, busca fortalecer la capacidad de las fuerzas del orden para actuar como coadyuvantes en la recopilación de pruebas y la realización de labores de inteligencia, todo bajo la supervisión del Ministerio Público.
### La Nueva Estructura de Colaboración Policial
La reforma establece que las policías estatales y municipales no solo se limitarán a la prevención del delito, sino que también podrán participar activamente en la investigación de los mismos. Esto incluye la capacidad de entrevistar testigos y recopilar información relevante para los casos. Sin embargo, la implementación de estas nuevas funciones dependerá de la certificación de los elementos policiales y de la infraestructura disponible en cada municipio.
En este contexto, solo cinco municipios han destacado por contar con unidades especializadas en inteligencia y capacidades avanzadas. Pachuca, la capital del estado, lidera esta iniciativa, colaborando con la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo en el uso de herramientas tecnológicas para el análisis criminal. Esta colaboración es crucial, dado que Pachuca presenta una de las tasas más altas de incidencia delictiva en la región.
Mineral de la Reforma también se ha posicionado como un municipio clave, gracias a su robusta estructura en el Centro de Comando y Control (C2). Sus oficiales están capacitados para realizar entrevistas iniciales y recopilar datos primarios, lo que les permite actuar como primeros respondientes en situaciones de emergencia. Por su parte, Tulancingo de Bravo ha recibido formación y equipamiento específico para mejorar sus capacidades de investigación y reacción ante delitos.
Tula de Allende y Tizayuca también forman parte de este grupo de municipios que han actualizado sus protocolos y estructuras para alinearse con el nuevo modelo de justicia y seguridad estatal. En Tizayuca, por ejemplo, se han realizado modificaciones en los Bandos de Policía y Gobierno para adaptarse a las nuevas exigencias legales.
### Desafíos en la Capacitación y Estructura Policial
A pesar de los avances, la Secretaría de Seguridad Pública ha reconocido que existe un déficit en la capacitación de los cuerpos policiales, especialmente en los municipios más pequeños que cuentan con recursos limitados. En estos casos, la responsabilidad de la investigación del delito sigue recayendo principalmente en el estado, lo que resalta la necesidad de un enfoque más integral y coordinado en la formación de los elementos policiales.
La reforma también busca armonizar la legislación local con la modificación del artículo 21 federal, que fue publicada el 31 de diciembre de 2024. El objetivo es que la investigación de delitos no sea exclusiva de las fiscalías, sino que las policías locales también participen en la integración inicial de los casos, siempre bajo la dirección del Ministerio Público.
Con una fuerza potencial de 5,725 elementos, que incluye tanto a la Policía Estatal como a las corporaciones municipales, el estado de Hidalgo está en una posición favorable para implementar estas reformas. Sin embargo, es importante destacar que, de acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Consejo Estatal de Seguridad, el estado de fuerza total en la región asciende a 6,291 elementos, de los cuales solo 2,989 cuentan con el Certificado Único Policial.
El promedio recomendado por la ONU es de 1.8 policías por cada mil habitantes, mientras que Hidalgo presenta un indicador compuesto de 0.9 policías por cada mil habitantes, lo que pone de manifiesto la necesidad de aumentar la capacidad operativa de las fuerzas del orden en la región. La Secretaría de Seguridad Pública reporta que, en 2024, de los 2,169 elementos, 1,648 aprobaron el control de confianza y 1,202 cuentan con el Certificado Único Policial, lo que representa un avance significativo en la profesionalización de la policía estatal.
A lo largo de los años, se ha observado un incremento en el número de elementos que han aprobado el control de confianza tanto en la Secretaría de Seguridad Pública como en la Procuraduría General de Justicia del estado. Sin embargo, las demarcaciones municipales han experimentado una disminución en su estado de fuerza, lo que plantea un desafío adicional para la implementación efectiva de las reformas.
La reforma en Hidalgo representa un paso importante hacia la modernización de la seguridad pública en el estado, pero su éxito dependerá de la capacidad de los municipios para adaptarse a las nuevas exigencias y de la formación continua de sus elementos. La colaboración entre las diferentes corporaciones y el fortalecimiento de las capacidades de investigación serán clave para enfrentar los retos de la seguridad en la región.
